Recuerdos #10

Por M. R.

Papá, mamá, hermanos, mascotas,
Jugar, juguetes; Risas y lágrimas
Sol, lluvia y más sol.
Canciones infantiles y cuentos,
Imaginación, creatividad;
Colores suaves llenos de amor,
Sé poco

Colegio, mochila, uniforme, reglas,
Lápices de colores, multiplicación;
Beatrix Potter, Enid Blyton;
Bailes, Bicicleta, Girl Scouts.
Arcoiris, vientos, brisas,
Canciones de niños.
Rojos, amarillos, azules,
Sé más.

Rebeldía, locuras,
Sexo, droga y rock n roll,
Truenos y relámpagos.
Protestas, disputas, Dostoyevsky , Eric Fromm,
Pink Floyd, Jimi Hendrix, Dire Straits.
Colores fluorescentes,
Creo saberlo todo.

Viajes, aventuras, Zen,
Europa, África, Asia,
Las cuatro estaciones.
Idiomas, costumbres, culturas,
Amistades, fiestas.
Música vieja, música nueva,
Colores en abundancia,
Sé algo.

Squash, gimnasio, caminatas,
Teatro, cenas,
Sentar la cabeza,
Contrato laboral, contrato hipoteca;
Maternidad, lo mejor,
Alegrías, tristezas, preocupaciones, más alegrías,
Nanas, villancicos, cumpleaños feliz,
Sol brillante, tormentas transitorias,
Colores pasteles.
Sé menos.

Comprensión, aceptación,
Eckhart Tolle, Yoga, meditación,
Tranquilidad, Vivir al día,
Tonos de blancos,
Canal inolvidable FM,
No sé nada.

Recuerdos #9

Por S. B.

Concebida. Prematura. Abuelos.
Tía. Vacaciones. Caballos.

Mudanzas. Hermana. Pobreza.
Mudanzas. Acento. Escuela.

Mudanzas. Acento. Escuela.
Estudiante. Londres. Vida.

Trabajo. Amigos. Novios.
Música. El mundo. Teatro.

Conferencias. Adrenalina. Felicidad.

Mochila. Viajes. Cautivada.
Hogar. Mascotas. Casada.

Enfermedad. Quemada. Recuperación.
Gran Canaria. Español. Respiración.

Recuerdos #8

Por V. P

Infancia. Pueblo. Las calles pequeñas y las casas blancas, azules y amarillas.
Otoño. Río. Naturaleza. La tierra se cubre por una espesa alfombra de hojas.
El día estaba muy soleado con aire fresquito después de la lluvia.
Barquitos de papel se alejan navegando a lo lejos, cada uno con su nombre simple, asimilado del libro favorito.
Botas de goma y abrigo ridículo con capucha.
Resbaladiza orilla del río. El agua fría ya estaba hasta la cintura.
Afónica, miedo, pánico… Las manos se deslizaron por el barro.
La mano, bien conocida, cogió la capucha:” ¡Todavía no sabes nadar!”
Gracias mi querida hermana por guardar mi vida.

Recuerdos #7

Por A. M.

Recuerdos de mi vida (desde cero hasta los trece años)

Mi madre me parió con dolor, o como Dios manda porque yo no quería
salir (según me contó mi madre).
“Jugad conmigo niños” dije cuando tenía cuatro años, mientras tiraba
coches de juguete de la colección Disney (muy costosos) desde el balcón de la
cuarta planta para que los niños en la calle los cogieran.
Los primeros años de vida yo necesitaba gafas porque no veía bien, pero la
pediatra dijo a mis padres que simplemente yo estaba despistado… la
realidad a mi alrededor me parecía desenfocada a los 6 años… hasta
que en la escuela primaria mi profesora se dio cuenta de que yo no veía lo
que ella escribía en la pizarra.
Entonces…, entre los cinco y los diez años yo me veía muy feo con las
gafas, lo que me daba mucha vergüenza entre mi compañeras.
Después la situación mejoró… cuando encontré a mi primera pareja. Yo
tenía trece años y ella catorce, era francesa, linda y con el pelo largo y
rubio.
Fue un verano muy feliz porque ella me enseñó cómo besar a una chica.
Finalmente, después de años de sufrimiento, sentí como que, por primera
vez, había tenido suerte en mi vida.
Después de aquel verano nunca supe de ella y lo siento… porque, de la chica
más importante de mis primeros quince años de vida, ahora no recuerdo
casi nada, ni siquiera el nombre… pero siempre la recuerdo con mucho
agradecimiento… porque su técnica siempre me fue muy útil.

Recuerdos #6

Por G.C

Fui, fue, fuera.

Si fuera un matemático triste, habría podido escribir este poema:
Empezó por uno, que se fundió para hacer dos.
Después fue tres y por último fui cuatro.
Ahora soy el último lado del cuadrado,
y nada más.
Pero, pero.
¿Qué fue?
Fue, que fui de la sombra a la luz, mientras ella esperaba esperando, que yo saliera temprano.
Era pequeño y, de repente, ya era un chico, una ráfaga y ahora soy un hombre. Pero, estar de pie o sentado el sentido del viaje es siempre el mismo.
Si fuera, mas no soy, fuera de mí, podría contar más cosas, pero, pero no quiero aburriros.
Al final, si fuera un filósofo, podría decir que:
“la vida es como el viento, tal vez acaba la vela, tal vez, llena la vela…”.
Si fuera, ya, pero no soy.

Recuerdos #5

Por A. F.

Cuando nací, la calle era blanca y helada. Frío, frío, muchísimo frío. La monja dijo: “ su nombre será Ángela, porque así pequeña, ya va subiendo al cielo.” ¡Ah! ¡ Ah! ¡ Ah!
Por supuesto, la monja falló.
Hasta ahora, mi vida y mi mundo, habían sido como un carrusel.
He encontrado mucha gente, unas, fugazmente, otras, se han quedado conmigo.
He amado y burlado a los que pensaban burlarse de mí.
He viajado mucho, viendo países llenos de arte, fundiendo pinturas de Caravaggio, entre mis ojos.
Podría escribir “ráfagas” sobre mi vida pasada sin parar, pero sé que serían palabras inútiles para orejas que no escuchan.
Ahora estoy aquí, y entre mis ojos y orejas se funde el sonido del mar y su inmensidad.
Una leve e irónica sonrisa por aquella monja que nunca supo, cuan viva estoy.